DECIDE PASAR A LA ACCIÓN

6 Flares Twitter 0 Facebook 6 Google+ 0 Pin It Share 0 LinkedIn 0 6 Flares ×

tomando decisiones

Tomamos cientos de decisiones durante el día y las hacemos prácticamente sin pensar: qué ropa te pondrás hoy, qué vas a tomar para desayunar, qué vía alternativa usarás cuando encuentres tráfico en la carretera, en qué restaurante comerás hoy, de qué harás la papilla de tu hijo, por donde vas a sacar al perro de paseo, qué vas a cocinar para la cena, qué película vas a ver esta noche, qué libro leerás cuando te metas en la cama, etc…

La vida está llena de pequeñas decisiones en las que ni nos fijamos. La dificultad llega cuando dudas sobre qué elección hacer. Muchas veces malgastamos nuestro tiempo dándole vueltas y más vueltas a un tema que se podría solucionar en tan solo 5 minutos, pero no somos capaces de solventar el dilema y pasan las horas y los días con una sola idea golpeándote la mente como si de un martillo mecánico se tratase. Estamos bloqueados. Totalmente bloqueados. Imposible tomar una decisión. ¿Te ha pasado esto alguna vez?

Me he pasado los últimos días dándole vueltas a un tema tan tonto como si debería darme de baja o no de una asociación en la que me apunté hace tiempo con mucha ilusión y con unos objetivos concretos. Fueron pasando los meses y esos objetivos no se iban cumpliendo. Entonces empezaron a entrarme las dudas: ¿debería seguir colaborando con la asociación, o debería separarme de ella y seguir avanzando por otro camino?

Simplemente tenía que tomar una decisión, “si” o “no”. A simple vista parece fácil y no hay mayor complicación, ¿no? Bien, pues la elección aparentemente sencilla me ha tenido entretenida más tiempo del que jamás me hubiera imaginado. He analizado los pros y los contras en varias ocasiones y he consultado el tema con distintas personas que me han asesorado y aconsejado desde sus distintos y únicos puntos de vista. Consejos inestimables que me han hecho dudar más si cabe sobre qué decisión tomar. Ayyyyyy!!!!!!!

La decisión fácil era continuar siendo miembro de la asociación, aportar la cuota mensual y si se daba la ocasión, participar en ella cuando lo estimara oportuno. La elección fácil era dar continuidad a mi “zona de confort”, aunque me estuviera volviendo loca.

Lo que se me atragantaba y me impedía desvincularme de dicha organización era mi sentimiento de frustración por no haber alcanzado los objetivos que me habían llevado en primer lugar a formar parte de ella. Como me dijo mi marido un día (muy acertadamente, por cierto) “te estás agarrando a un flotador viejo y raído porque no tienes otro donde agarrarte”. ¡¡¡Madre mía como me dolió eso!!!

Y es que reconocer las cosas que duelen, no es del agrado de nadie y hasta que uno mismo no reconoce qué es lo que le molesta de las situaciones que vive, no se da cuenta de lo que le está pasando. Y es que muchas veces no eres consciente de cómo eres, hasta que te pones delante de un espejo. ¡Horror! ¡Socorro, no quiero ser así!

Y una vez tomas consciencia y te das cuenta de lo que te está pasando, es cuando decides que eso no te gusta y que QUIERES ponerle un fin. Y cuando por fin has asimilado los hechos y decides que quieres salir de tu zona de confort, por mucho que te duela, es cuando das un paso adelante y PASAS A LA ACCIÓN.

Así que un buen día y de buena mañana, llamé a una de las personas de la asociación, le expliqué la situación y le dije que había decidido desvincularme del grupo. ¡Uf que alivió sentí cuando colgué el teléfono!

Y es que lo más importante es dar el paso, pasar a la acción. Es lo que hace la diferencia entre seguir sufriendo o dejar de sufrir. Un simple pensamiento dando vueltas en tu mente constantemente puede llegar a tener graves consecuencias para tu salud si no haces algo al respecto.

Desde aquí te animo a que si necesitas ayuda para tomar decisiones en tu vida, por pequeñas e insignificantes que sean, la busques. Recuerda que las decisiones que no se toman, pueden ser muy limitantes si no tomas consciencia de ellas y pueden jugarte malas pasadas de ahora en adelante.

Si crees que este artículo puede ser de utilidad para tus amigos o seres queridos, no dudes en compartirlo en tus redes sociales.

 

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>